Alguien dijo que el éxito consiste en vencer el temor al fracaso. Cuando tomé la decisión de irme de intercambio a Canadá, muchos miedos me acechaban. ¿El inglés? ¿El francés? ¿La universidad? ¿Los exámenes? ¿El frío? ¿La gente? ¿La casa? ¿Mis padres? ¿Mis amigos? ¿La ciudad? ¿El dólar? ¿La comida? ¿La distancia? ¿El visado? ¿La soledad? Ahora que ya me toca volver, me río de mis temores, contenta de que todo haya salido bien; tan bien. Porque uno crece cuando se arriesga a tomar decisiones que no sabe cómo saldrán; cuando habla en un idioma que no domina; cuando conoce gente nueva; cuando comprende que el mundo es multicultural. Uno crece cuando ensancha su ángulo de visión e intenta ver qué hay más allá; cuando toma un camino distinto al que suele tomar habitualmente. Uno crece cuando persigue sus objetivos con perseverancia y da vida a sus sueños.
28/5/09
Adieu Montréal
Alguien dijo que el éxito consiste en vencer el temor al fracaso. Cuando tomé la decisión de irme de intercambio a Canadá, muchos miedos me acechaban. ¿El inglés? ¿El francés? ¿La universidad? ¿Los exámenes? ¿El frío? ¿La gente? ¿La casa? ¿Mis padres? ¿Mis amigos? ¿La ciudad? ¿El dólar? ¿La comida? ¿La distancia? ¿El visado? ¿La soledad? Ahora que ya me toca volver, me río de mis temores, contenta de que todo haya salido bien; tan bien. Porque uno crece cuando se arriesga a tomar decisiones que no sabe cómo saldrán; cuando habla en un idioma que no domina; cuando conoce gente nueva; cuando comprende que el mundo es multicultural. Uno crece cuando ensancha su ángulo de visión e intenta ver qué hay más allá; cuando toma un camino distinto al que suele tomar habitualmente. Uno crece cuando persigue sus objetivos con perseverancia y da vida a sus sueños.
26/5/09
Qué se ve desde era tòrre mès nauta de Toronto?
20/5/09
Chicago enamora
Apenas nada sé de esta bellísima ciudad cuando aterrizo en el aeropuerto de O’Hare, uno de los más concurridos del mundo. Nuestro bellboy, un afroamericano entrado en años, nos recibe con su immaculada sonrisa anheloso de una buena propina en la puerta del hotel, justo enfrente de uno de los rascacielos más emblemáticos de la ciudad, The Hancock Tower.
El río Chicago, que atraviesa galante la ciudad, desemboca en uno de los cinco Great Lakes que bañan la frontera entre USA y Canadá, Michigan. Más que un lago, parece un auténtico mar, de no ser porque cuentan que sus aguas son dulces, aunque mantengo una posición escéptica entorno a esta última afirmación.
De entre sus rascacielos surge de repente un soplo de vida verde. El Millenium park da un respiro al concurrido downtown. The Bean, la legumbre gigante que hace de espejo en el parque, se ha convertido en uno de los emblemas de Chicago. Aquí fue donde Obama empezó a hacer realidad su proyecto, pronunciando ese gran speech en la noche en que muchos creímos en que un mundo más justo podría ser posible.
La Sears Tower, un paquete gigante de nueve cigarrillos, es la torre más alta de Norte América y la segunda del mundo, solo superada por la torre taiwanesa Taipei 101.
Chicago tiene, como toda ciudad americana, Chinatown, Little Italy, Starbucks, Macy’s, homeless, Seven Eleven, Wall Mart, Apple Store, Blackberrys en las manos de todo ejecutivo, reputadas y carísimas universidades, Forever 21, rascacielos, distrito financiero y muchos mexicanos.
Pero tiene algo más que eso. Tiene su propia pizza, la Deep Dish. Tiene su propio sistema de transporte, The L, una red de tranvías que se sitúan a unos cinco metros sobre el nivel del suelo. Tiene un encanto especial que se debe sentir para entender. Cautiva al extranjero y proteje al de toda la vida. Es pequeña pero lo suficientemente grande como para no hacerse monótona. Es moderna pero tiene reminescencias del pasado.
Chicago compite con Madrid, Tokio y Río para albergar en 2016 los JJOO. La ciudad se ha volcado con este potencial acontecimiento, llenando farolas, murales, jardines y taxis con el emblema de los Juegos. Allí siguen creyendo en el esperanzador"Yes, we can". Y pese a que la ciudad de los bocadillos de calamares es una gran metrópoli con muchas aptitudes para hospedar el evento, debe estar al acecho: Chicago es un fuerte rival.
Ingrid is definitely in love with
12/5/09
Vint-e-tres
Cada onze de mai ne higi un de mès. Enguan ja son 23 ans.
Kathe m’enganhèc ben eganhada delànet. Me portèc tà préner piña colada en nòste estimat Los 3 Amigos e es mexicans me cantèren Happy Birthday. Coma gift, un chapèu mexican. I hope there is no swine flu in it, les diguí damb ua rialha. Dempús anèrem a hèr ua copa en Sports Bar; jogaue ice hockey "
En anar a daurir eth portau blu de casa nòsta, me ditz damb cara d’estonada qu’a desbrembat es claus laguens. Biri eth panh. Entram en casa e de patac, un pilèr de gent cride desde eth minjador. Aquiu i son toti: I é Sònia, Maude, David, Erlantz, Laurent, Ines, Jan, Emmanuele, Carlos, Tierri, Verdin, Sophie, Barbara, Vj… Me pòrti es mans tara boca e m’emocioni. Tot ei plen de globos, pancartes, vin, truhes, cervesa, musica, bon ambient. What a nice surprise! Sònia ac a premanit tot ath detalh: Es cakes, er album, era yellow scarf. Qué polida qu'ei! Comencen damb alegria es mèns 23.
Tot seguit mo’n vam tà Opera Club. Dètz en un cab. Fancy club, yes. Today is ladies night. Just pay 15$ and you can drink whatever you want.
Aguest meddia, e damb un shinhau de mau de cap, sò en lhet entot parlar per Skype. Me diden qu’en cinquanta menutes auem quedat en Mont Royal Station tà anar a dinar Sushi, all you can eat, 15$. Er onic requisit, non deishar arren en plat. Senon, as de pagar 1,5$ per racion. Dempús, mo’n vam toti a pasejar per Saint Denis; es terrasses son plees de gent que gaudís dera ja verda ciutat. Escuelhem ua chocolaterie e mos seiguem dehòra; uns damb capuchinos, d’auti damb gelats. Business people meeting, ditz betun. Didem adiu a Erlantz, que dempús de lèu un an en Montréal, torne tà Bilbao damb non massa ganes. Mos veiram len
Apruprètz tàs dètz deth ser -orari espanhòl perque aciu sopen tàs sies- dinner en L’Académie, restaurant que, coma tanti d’auti en Montréal, pòs portar-te eth tòn alcoòl: bring your own wine. Aquiu bohi, dessús d’un tiramisú e per tresaur viatge en aguest dia, candeles des mèns 23; e torni a demanar coma desir, un aute viatge lo madeish.
Eth mèn dia s’a acabat. Ei tard, e toti es que volia, s’an embrembat de jo aué: Trucades dera familia que tant trapi en manca, missatges desde molt luenh, mails puntuals, posts en estonant univèrs qu'ei Facebook e era preséncia de gent ara qu'è coneishut aciu e que jamès desbrembarè. E me’n dongui conde de qué afortunada sò de non auer mès de lo que hè; e auer tot çò qu'era vida me da.