28/5/09

Adieu Montréal

Alguien dijo que el éxito consiste en vencer el temor al fracaso. Cuando tomé la decisión de irme de intercambio a Canadá, muchos miedos me acechaban. ¿El inglés? ¿El francés? ¿La universidad? ¿Los exámenes? ¿El frío? ¿La gente? ¿La casa? ¿Mis padres? ¿Mis amigos? ¿La ciudad? ¿El dólar? ¿La comida? ¿La distancia? ¿El visado? ¿La soledad? Ahora que ya me toca volver, me río de mis temores, contenta de que todo haya salido bien; tan bien. Porque uno crece cuando se arriesga a tomar decisiones que no sabe cómo saldrán; cuando habla en un idioma que no domina; cuando conoce gente nueva; cuando comprende que el mundo es multicultural. Uno crece cuando ensancha su ángulo de visión e intenta ver qué hay más allá; cuando toma un camino distinto al que suele tomar habitualmente. Uno crece cuando persigue sus objetivos con perseverancia y da vida a sus sueños.

Para siempre en mí quedarán esas nevadas descomunales que cubrían puertas y coches. Lejos quedará también la primera poutine, los Reeses, las fiestas temáticas, el curioso francés del Québec, las clases en HEC, la aparatosa caída esquiando en Montremblant, las vistas desde el 737, los picnics en Mont Royal, los brunchs en Plateau, el malísimo café americano, los conciertos en Les Deux Pierrots, la ciudad subterránea, los fanáticos del hockey, nuestra queridísima Juliette et Chocolat. Lejos, ya para siempre, el autobús 165 que me llevaba a la universidad, la puerta azul de mi casa en la calle Du Fort, mis compañeras de piso, el río Saint Laurent congelado, el dépaneur, mi miedo con los exámenes, el chapuzón en la piscina celebrando el Triplet del Barça. De Montréal me llevo no solo lecciones de business y unos mejorados francés e inglés; me llevo también conmigo algunos verdaderos amigos, irrepetibles experiencias y un recuerdo impagable de lo que han sido para mí los mejores cinco meses de mi vida.

En el suelo yacen repletas las maletas que se vienen conmigo de vuelta. Y aunque estamos en Mayo, yo vuelvo a casa como el turrón por Navidad. Como toda historia, ésta también tiene un final. Se baja el telón. La función ha terminado.

2 comentaris:

  1. Clingo ja torne!! Como el turrón por Navidad... mi sueño más dulce... te minjarè a punets!!!

    T'estimiiiiiiiiii tantttttttttttttt!!!!

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  2. We'll miss this...I'm so sad it's over! Why do all good things come to an end???

    Sònia

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